martes, 26 de enero de 2016



Pensar, pensarnos, imaginar, imaginarnos.
Sobre: Manufactured Landscapes, Edward Burtynsky


El paisaje evoca no sólo un lugar, sino una manera singular de percibirlo, denota la existencia de un espectador activo, transformador, que inventa al otro, al mundo, definimos nuestras relaciones con el mundo en oportunidades venturosas o trágicas de transformarlo, Manufactured Landscapes de Edward Burtynsky nos enfrenta ante nuestra naturaleza humana, el proyecto emplea la fotografía y el video documental como estrategias para acercarnos a las modificaciones del paisaje que ejecutamos como consecuencia de nuestras actividades en el mundo, donde el humor contemporáneo es sencillo de definir: La industria.

Burtynsky inicia su documental con un paneo largo, lento y abierto, recorriendo una nave industrial de manufactura, desde la toma, con seguro ritmo, sin apuro, desfilan frente a nosotros una serie de largas mesas, con decenas de obreros, hombres y mujeres, que desafían el suave ritmo del video, sus labores son rápidas, eficientes, sistemáticas y aparentan ser incansables, distan mucho del ritmo de la toma, lucen como antropomorfos robots de fábrica, ascéticos, limpiamente eficientes, posteriormente la toma nos lleva hasta una enorme calzada, recta, cuya longitud se pierde en linea hasta el horizonte, pavimentada, repleta de centurias de obreros, uniformados y bien ordenados, la calle está flanqueada por naves industriales, “tóxicamente pintoresca”.

Somos entes activos ante nuestro entorno, construimos hábitats, donde nuestras formas de pensar e imaginar definen las condiciones desde donde y hacia donde transformamos nuestros territorios, en nuestro querido mundo popularmente capitalista, consumista y adicto a las ganancias, el exceso de producción y de deshecho es deseo y acción, nos pensamos manufactura, nos imaginamos manufactura, Burtynsky lleva al reposo, memoria y reflexión de las estrategias de artes visuales esta idea.

Burtynsky cuenta con una larga trayectoria de trabajo fotográfico sobre el paisaje, como un cambio en la dirección de estas series surgen las fotografías de Manufactured Landscapes, con tomas de muy amplio formato, y enormes impresiones, donde los grises de basureros y chillantes amarillos de fábricas construyen composiciones dinámicas, sistemáticas y repetitivas, por mencionar alguna, está la foto que hace a una serie de contenedores industriales de transporte marítimo apilados, que recuerdan a las diversas pinturas de Paul Klee donde los cuadrados de colores son protagonistas, sus composiciones son amplias formas derivadas de la transformación de la producción, deshecho y reciclaje industrial, donde las personan lucen como tímidas lineas en la composición, esperando ser notadas para acentuar el gran tamaño de las formas dominantes, o cuando toman un papel más protagónico, en la foto lucen como habitantes de un entorno que no sabemos si será el último que verá la humanidad, ya sea porque enfrentamos en nuestra adicción por la producción y consumo un suicidio colectivo, o porque en un futuro ecológicamente responsable las fotos de Burtynsky parecerán un mal recuerdo y un aliciente a no recaer, así como ver las fotografías de la guerra civil norteamericana, la guerra nazi, etc.

Fotografía y realidad parecerían unidas por un hilo invisible, pero si Fontcuberta está en lo cierto y esta conexión es falaz, entonces pensando en Burtynsky, ¿donde hay realidad y donde no? Parece que la estrategia de viajar a China, el país ampliamente más industrializado es un acierto para imágenes únicas de la industria, pero Canadá (país de origen de Burtynsky) posee también amplias escenas de devastación forestal, China nunca le quita la sensación de extranjería al trabajo de Burtynsky, como la del antropólogo que viene al “nuevo mundo a inventarse al otro”, y el otro de Burtynsky no abandona una falaz belleza, es devastación en una “maravillosa composición”.


Auza Baez

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.