Totemismo, espiritualidad y dinamismo son tres conceptos constantes en la obra de Saúl Kaminer. Este artista nacido en México pero conocedor de otras culturas, en especial la francesa debido a su estancia en París y generar obra para galerías prominentes de ese país, intenta hacer vínculos entre el totemismo de las culturas norteamericanas con el nahualismo mexicano con la finalidad de encontrar un sentido espiritual en el mensaje de la pieza artística. Por otro lado el dinamismo antes mencionado radica en el movimiento de la línea que usualmente concebimos en un plano bidimensional, no obstante lo traslada al espacio escultórico, dando como resultado una combinación entre la línea y el volumen.
La pieza El respiro del respiro que se encuentra en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, consiste en una instalación "suspendida en el aire" mediante unos hilos transparentes que sostienen una madeja muy intricada de una tubería metálica con una extensión de aproximadamente 14 metros de largo. Solo hay un extremo que logra salir para conectarse a una bocina que reproduce un audio en donde se escucha una respiración agitada, acompañada de notas musicales interpretadas por un instrumento de aliento. La sala está iluminada en tonos azules que se reflejan en los tubos de la pieza.
Es una escultura que requiere de un tránsito para poder ser percibida en su totalidad y a pesar de ser una sola entidad, cada sección de la obra mantiene una independencia con sus correspondientes. Tiene apariencia de estar constituida por un material pesado pero al tocarla comprobamos que en efecto el material es tan ligero que los hilos que lo sostienen no realizan mucho esfuerzo.
A pesar de que la pieza no se mueve, es bastante dinámica, y ese dinamismo radica en lo intricada que se presenta la estructura, el movimiento que se produce de un lado se replica en los extremos del otro. Por otro lado, la combinación de sonido con respiración agitada, logra crear una sensación de incertidumbre, ahora que si metemos el elemento metálico de la pieza escultórica obtenemos un ambiente artificial, oímos respirar a una máquina: "Vida industrial", también podría llamársele.
A pesar de que la pieza no se mueve, es bastante dinámica, y ese dinamismo radica en lo intricada que se presenta la estructura, el movimiento que se produce de un lado se replica en los extremos del otro. Por otro lado, la combinación de sonido con respiración agitada, logra crear una sensación de incertidumbre, ahora que si metemos el elemento metálico de la pieza escultórica obtenemos un ambiente artificial, oímos respirar a una máquina: "Vida industrial", también podría llamársele.