Melanie Bonajo nos entrega un video donde a modo de documental, nos muestra los diferentes modos de relacionarse con la naturaleza y el mundo a través de las drogas. Se realizan varias entrevistas a este grupo de personas, donde explican cómo ha sido su proceso anti capitalista y reivindicador del vínculo con lo natural. Mostrando sus rituales y maneras de comportarse, la artista nos adentra a su mundo que, desde un principio choca con la manera en la que nos desenvolvemos cotidianamente e incluso la manera en la que tratamos a la naturaleza.
El propósito de la artista al final del video llega a ser confuso, pues cierra con un número musical que se podría considerar como una burla a todo lo anteriormente representado. Oscilando entre la sátira, burla y crítica, y lo real, la documentación y la presentación de evidencia, el espectador no sabe al finalizar el video a qué fue lo que se enfrentó. ¿Todo eso era real? O era una crítica más a todas esas personas que critican el sistema y el modo capitalista de vida, pero al final, terminan despegándose de la misma realidad.Con base al título, a lo presentado y a la escena final, optaría porque la obra es una burla a cierto tipo de personas que, a pesar de sus críticas donde apuntan que gracias a la tecnología y al consumismo el ser humano se pierde de una realidad que se encuentra ahí fuera, pero que al final, ellos mismos se desapegan de la misma manera, a través de las drogas.
La ejecución cinematográfica me pareció elocuente, pues a pesar de ser una burla, llega un momento donde efectivamente crees que se entrevista a personas que realmente acceden a ese tipo de rituales a través de las drogas. Las tomas, y la secuencia ayudan a comprender y digerir el video, especialmente la final, donde queda comprobado el tono de burla que el artista entregó.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.