domingo, 9 de abril de 2017

Memoria devastada (Celda contemporánea)- Mariana Tapia

Universidad del Claustro de Sor Juana
Colegio de Arte y Cultura
Historia del Arte
Taller de Crítica
Mariana Tapia Sánchez
Grupo: EHA 5-A

Crítica de la exposición: "Memoria devastada" de Cecilia Hurtado y Miriam Salado en la 
Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana 

La materialización de la ausencia en la instalación de Miriam Salado

En la actualidad y desde hace algunas décadas, el arte contemporáneo se ha mostrado ante los artistas como un campo abierto a la experimentación, las posibilidades y al juego con la materia y el concepto;  sin embargo,aún existen  conflictos que el arte contemporáneo no ha podido erradicar de manera definitiva, como denunciar  de manera realmente eficaz la explotación desmesurada de los recursos naturales y algunas problemáticas en cuestión del género humano.  Tampoco es mera coincidencia que la inauguración de esta exposición fuera celebrada el  día 8 de Marzo, en el día internacional de la mujer.;"Memoria Devastada"reúne obras en materia fotográfica, multimedia, dibujo e instalación. Los temas abordados en esta son: la naturaleza, y cómo el hombre ha generado la destrucción de esta por motivos capitalistas y banales: y  la materia, que permanece inmóvil  a manera de testimonio; lo anterior es visible en las fotografías y  el video de Cecilia Hurtado, quien en su obra parte de la idea de lo efímera que es la materia.Por otra parte, Miriam Salado manifiesta una propuesta un poco diferente con sus dos instalaciones y su serie de dibujos, los cuales constituyen una llamada de atención a la raza humana por olvidar la importancia de la conservación de sus raíces en la naturaleza.Puede que la instalación más imponente de Salado, haya sido la de sus "Esqueletos de caparazón de tortuga"; a simple vista y si la instalación se ve de lejos, el espectador podría pensar que los esqueletos de caparazón son simples figuras de yeso, productos de un molde cualquiera; pero el acercamiento a esta obra es la clave para descubrir que ese pedazo de sala en que están instalados los caparazones, en realidad es un espacio que queda subordinado a estos,los cuales generan una atmósfera fantasmagórica  que invita a la reflexión.Esta pieza en especial, es de aquellas que hacen valorar el papel del curador en una exposición o un museo.Pero dejando de lado el aspecto formal de la instalación, y retomando el significado simbólico de la obra,Salado realizó un trabajo espectacular con la concreción de su mensaje, ya que materializó la ausencia por medio de emplear el caparazón vacío de las tortugas como molde;este último aspecto es tan macabro como fascinante, ya que hace tangible el vacío que alguna vez fue ocupado por magníficos seres que nunca sospecharon del carácter despiadado de aquella "especie  supra-desarrollada" llamada hombre.

1 comentario:

  1. Creo que la crítica dice más de lo que debería. Me gustó el interés que se ve de tu parte en las instalaciones de Miriam Salada, estaría bien que te centraras sólo en ellas.

    Puedes mencionar rápidamente que se encuentran en el contexto de tal exposición pero sin detenerte mucho en eso y así dedicar más tiempo y espacio a desarrollar tus opiniones de la obra que te interesa

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