domingo, 9 de abril de 2017

Fake Paradise

Fake Paradise de Melanie Bonajo fue comentada como una obra ambivalente, bien podía tomarse su discurso como una crítica social en contra del uso de drogas para evadir la realidad o como la exposición del uso de drogas como forma de resistencia a la modernidad capitalista y modo de reconexión con el mundo.

Una perspectiva indeterminada, que concede ambas posibilidades parece insostenible cuando ponemos atención a la construcción del video. Desde el título del mismo ya podemos prever más una actitud crítica que una expositiva.

El video comienza con una estética y discurso propios del documental, tomando testimonios y con un trabajo casi antropológico en que la artista experimenta en primera persona el mundo que pretende presentarnos. Rápidamente se pasa de esto a una actitud satírica cada vez más evidente, comenzando con el testimonio de la “conversa”, que pasa del no creer a la creencia exagerada y hallando su clímax en el tweerking contra los árboles o las plantas parlantes.

La artista se apropia de la cultura de masas propia de la juventud norteamericana, que podemos entender al estilo de Adorno y Horkheimer como vaciamiento del sujeto, su completa entrega a la estructura de la industria cultural, y nos la presenta como una red de banalidad, de reducción esteticista que conecta en todas sus ramificaciones con la cultura de las drogas.


Este tema que nos presenta la artista, la evasión de la realidad más allá de una de sus expresiones que es la cultura de las drogas, es un tema de la más alta pertinencia actual cuando analizamos las consecuencias que ha representado para la sociedad norteamericana, siendo las peores: el narcotráfico y la indiferencia política. Esta última como se ha visto en las últimas elecciones, que tuvieron una participación mínima por parte de los llamados millenials dio como resultado la victoria del candidato republicano, el cual no se ha visto como otra cosa, que una amenaza incluso para el país que representa.

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo con tu postura, lo que pareciera que hace Melanie Bonajo es una sátira crítica hacia sectores de la poblacion muy especificos en donde se busca ser "green", regresar a las raices y a estar en contacto con la naturaleza de nuevo, como sere primitivos, sin abandonar las comodidades que el capitalismo les ha concedido.
    Es importante resaltar como la mayoría de estos chicos aparecen como sujetos de una clase social específica en donde no tienen carencias materiales.
    La naturaleza, se vuelve el pretexto perfecto para la utilización de estupecafientes.

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