martes, 23 de febrero de 2016

Meiro Katzumi ¿Ya no habrá vuelta atrás?
Un japonés con aspecto de burócrata como hay tantos en la zona, está en medio de una avenida importante de Tokio, al estilo de Ginza, Shinjuku o Shibuya,  está hablando por teléfono, comprendemos que habla con su madre que se preocupa, le envía arroz porque cree que no come suficientemente bien. Él pregunta si está libre el fin de semana para salir juntos
Meiro Katzumi juega con el sonido y el silencio, haciendo escuchar sólo el teléfono, o todo el ruido exterior, carros, personas o en otra parte, música
El personaje habla cada vez más angustiado, empieza a anochecer y cambian las imágenes. Vemos un niño haciendo un picnic con su madre (deducimos que es el chico que está al teléfono). Comenta cuanto son valiosas esas imágenes para él y habla de una carta que no puede llegar donde está ahora su mamá
Repiten la escena donde habla con su madre en la calle, pero esta vez oímos al que recibe la llamada y está llamando a una empresa, haciendo como si fuera su madre.
La operadora termina por decirle “sorry I’m not your mother” y se lo mismo llamando a varias partes y hombres y mujeres que le contestan y terminan por colgar. Se queda escuchando el bip después de que colgaron
Se oye música de órgano, como de los años 70. Dice “cuídate” y termina escuchándose Se oye sólo el órgano de los años 70.
A lo largo de la performance del actor, percibimos la terrible situación del ser humano en medio de una sociedad que no tiene espacio para existir como otra cosa que no sea brazos o cerebros para producir.
No existe un espacio para poder tomar un momento para hacer el luto por la muerte de un ser querido, no existe quien pueda por lo menos escuchar la pena de esa muerte, así como no existe espacio para vivir como un ser humano.

Con una mirada de hombre de oriente, Meiro Katzumi nos muestra como el ser humano ha provocado la decadencia y el absurdo el mundo que nos toca habitar. Queriendo controlar todo, hemos perdido la capacidad de ver hacia los valores y emociones que han creado su civilización y llegamos a ya no poder dominar nada, sólo podemos observar como la degradación es cada vez más el resultado de nuestra ceguera.

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