martes, 7 de febrero de 2017

El espectador como Ojo de la Providencia - Reseña: ''Film'' de Samuel Beckett

Universidad del Claustro de Sor Juana
Colegio de Arte y Cultura
Estudios e Historia de las Artes – 5° A
Taller de Crítica
Profesor: Napoleón Camacho Brandi
Alumno(a): Ma. Fernanda Abaroa Pedraza Álvarez

Reseña crítica de Film (1965) de Samuel Beckett

A través de un cortometraje mudo, en blanco y negro, se nos presenta ‘’el ojo’’ como tema principal e hilo conductor de la historia. Son varias las escenas en donde se repite el ojo como patrón; un enfoque al iris y pupila del protagonista (más adelante se descubre que lleva un ojo parchado), un personaje divino con grandes ojos, ojos de distintos animales, o incluso esta insistencia pareidólica de encontrar un par de ojos ornamentando el respaldo de una silla… De modo narrativo, tanto en primera como en tercera persona, se nos muestra a un hombre vistiendo una larga gabardina negra y portando un sombrero del mismo color, tratando de evitar todo tipo de vínculo o contacto social con quienes lo rodean, al grado de que se escabulle de quien pueda. Al momento de confrontar a este hombre, la gente reacciona de forma extraña, con expresiones de miedo y desconcierto, incluso una mujer anciana cae de las escaleras y desfallece (o fallece) al cruzarse con dicho personaje. ¿Por qué sucede esto? Me aventuro a reflexionar sobre los tópicos que se manejan en el cine de horror. Si bien el cortometraje tiene un carácter más dramático que terrorífico, potencializado por las vanguardias, el objeto de temor del hombre evolucionó de temerle a fantasmas o demás ‘’figuras fantasiosas’’, a temerse a si mismo. ‘’¿Qué nos lleva a rebasar los límites de la razón?’’, o ‘’¿qué tan lejos puede llegar la maldad humana?’’. El terror psicológico le da la bienvenida a las historias sobre asesinos, psicópatas, a la obsesión y a el temor de perder la cabeza y sumergirse en la locura. Considero pues, que este ‘’temor al hombre hacia el hombre’’ se manifiesta en esta constante huida del protagonista a si mismo, a la gente ‘’y su juicio’’, e incluso a una entidad que al igual que nosotros como espectadores, actúa de modo omnipotente y tiene registro de todo acto que el objeto de observación lleve a cabo.
La hipótesis del protagonista huyendo de si mismo se corrobora al momento que este entra a lo que parece ser un pequeño departamento en condiciones deplorables. Tapa un viejo espejo para evitar chocar con su reflejo y –casi- a modo de ritual, esconde y cubre cualquier mirada que pudiera posarse sobre él (sus mascotas). Toma un sobre con fotografías suyas, y lo que en algún momento se pudiera interpretar como un acto nostálgico, se torna en un acto de rechazo a su propia imagen y a su pasado, y como este ha condicionado su presente. De igual modo rompe las fotografías y sólo en ese momento consigue sentirse tranquilo.
A pesar de que el protagonista se cree finalmente en paz, tiene un ultimo enfrentamiento consigo mismo antes de perecer. Lo cual es interesante, porque parece enfatizar esta idea de adquirir responsabilidad ante nuestros actos y sus consecuencias, los cuales nos persiguen hasta solucionarlos, por más que huyamos de ellos. La expresión de terror que mostró la gente que lo miraba, ahora aparecía dibujada en su cara. Pudo verse materializado ante si. ¿Existe alguna pista del pasado que arrastra este tortuoso hombre, condenándolo no sólo al odio a si mismo, sino también al de la comunidad? ¿o trabajan las fotografías como cimientos para darle estructura a una figura retórica que abarca a la humanidad a través de la historia de un solo hombre? El orden de las imágenes (fotografías que van desde su niñez en compañía de sus padres, fotografías de su graduación, una mirada a quien se puede presuponer fue su esposa, seguida de la imagen de el cargando a su hija, la cual roza con sus dedos a modo de caricia y un retrato del protagonista con una expresión dura y fría, además presentar el parche en su ojo) sugiere que hay una incógnita pendiente por resolver, que sólo el conoce y reconcilia al momento de morir.


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