Para
comenzar, creo que es pertinente ir de lo general a lo particular. En este
sentido, iniciaré describiendo los elementos que conforman la escena
“principal” o al menos lo que yo considero que es lo más notorio.
Tenemos
a un personaje en medio de una ciudad, que aparenta ser sumamente grande,
debido al flujo de personas, carros y rodeada de publicidad. Sin embargo, este
personaje se encuentra solo y en medio de todo este “caos” luchando por
escuchar la voz que su teléfono celular emite.
A lo
largo del video, podemos observar que la imagen recurrente es el individuo
teniendo (lo que supondríamos) una llamada telefónica con su madre. En un
primer plano y lo más evidente, es que invita a su madre a salir de la ciudad
por un fin de semana y le ofrece que se vayan los dos.
Mientras
va avanzando el video y nos va generando intriga al no escuchar qué es lo que
la madre responde, el video sufre un cambio cuando el artista nos deja ver
algunas viejas fotografías de este personaje con su madre y nos da a entender
que esta ya falleció, por medio de cómo se expresa él al redactar la supuesta
carta para su madre.
Después
de haber expuesto la “verdad” acerca de la llamada telefónica, de alguna manera
(queramos o no), el artista tocó una fibra sensible que es el amor, respeto,
cariño que tenemos hacia nuestras madres o a alguien que estimábamos mucho y
este se ha ido. Te hace enfrentar o a revivir esa incertidumbre de ¿Qué haremos
sin nuestra madre? ¿Qué será ya no tenerla? Y como el video dice, ¿Estará
orgullosa de cómo es nuestra vida? ¿Si habremos tomado las decisiones
correctas? Se me ocurren varias interrogantes que devienen del video y no es un
tema que alguna vez no hemos pensado o imaginado todos. Entiendo que es parte
del proceso y del ciclo de la vida, pero realmente ¿Estamos listos para perder
a un ser querido, algún día? Y más cuando este es parte fundamental de nuestra
vida.
En
conclusión pudiera decir que el artista lo maneja en un principio con mucha
sencillez y aparenta no tener relevancia la conversación por teléfono.
Considero que tiene buen gusto en el manejo del tema, no es nada morboso con la
muerte e incluso en ningún momento lo menciona, sino que te obliga a darte
cuenta por ti mismo.
Algo que
llamó mucho mi atención es la yuxtaposición de él solo en medio de miles de
personas. A veces no nos ponemos a pensar o no nos damos el tiempo para
descifrar qué estará pasando con el otro, ¿Estará todo bien? El ritmo de vida
que llevamos es sumamente ajetreada como para darnos cuenta de eventos íntimos
y relevantes que pasan en la cotidianeidad y el espacio público.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.