La
última pieza realizada por Gabriel Orozco es titulada Oroxxo, esta pieza está actualmente expuesta en la galería
Kurimanzutto en la colonia San Miguel Chapultepec, Ciudad de México. La
intención del artista es exponer las dinámicas que existen en el mercado de
arte y también el del país, consumismo, economía dentro del arte y en México,
el diálogo que existe entre galerías y agentes insertos en el mundo del arte
como curadores, críticos, entre otros y como es la relación con el
coleccionismo.
La
pieza es una instalación de un Oxxo, el cual cuenta con todos los productos que
Oxxo ofrece regularmente, desde chicles, galletas, hasta aparatos electrónicos
y hieleras. La diferencia radica en que algunos de estos productos los
encuentras intervenidos por el artista; un “anti-logo” que caracteriza a Orozco
desde hace ya unos años, el diseño consta de círculos y semi círculos con una
paleta de colores azul, dorado y rojo.
Al
entrar a la instalación te otorgan un Oroxxodólar,
este con el valor de uno (1-unidad) el cual puede ser “canjeado” por cualquier
producto que el público quiera; excepto por productos intervenidos. Es aquí
donde aparentemente se da la crítica hacia el mercado mexicano y por qué no, al
consumismo masivo que existe en el país y a su misma economía; sin embargo el
juego se da en la segunda parte de la exposición (trastienda), en donde se exponen
los productos intervenidos y a la venta por parte del artista. Aquí están
configurados y se ven como obras de arte, cada uno con su espacio y conviviendo
con la serie de obras que el artista seleccionó e intervino. La propuesta de
Gabriel Orozco se explaya en una gráfica con su propuesta de cambio en el
mercado de arte, ahí se ven plasmados los presupuestos de cuánto las obras
valen. En la primera etapa se vendían en 15,000 dólares y terminando la segunda
etapa de producción estas costarían la mitad de esa cantidad y así
sucesivamente hasta que se consolidara en una unidad, en donde el precio
bajaría hasta cuarenta y cinco dólares ($45) cualquier pieza.
La
crítica hacia esta instalación y propuesta considero que radica principalmente en
su conceptualidad, ya que se presenta algo totalmente diferente en el sentido
de que el artista inaugura un juego diferente para la venta de obras de arte.
Su propuesta es interesante, ya que juega con la oferta y demanda del mercado.
Nos está diciendo que no importa si compraste tu pieza en la primera etapa o en
la última, esta tendrá el mismo valor estético y autenticidad por parte de
Orozco, simplemente lo que cambió es el valor monetario y las fechas de
producción, de ahí en fuera en teoría para las personas que les gustaría tener
una obra de Gabriel Orozco, ahora es una opción viable tenerla.
¿Existe
un valor necesariamente estético u opera bajo solamente especulación y la
posición y “curriculum” del artista? ¿En qué radica que un jabón roma cueste
veinte-treinta ($20-$30) pesos y este por ser intervenido cueste 15,000
dólares, es confiar ciegamente en que es una “obra de arte” y está expuesto en
una galería? Considero que es una obra como muchas de Orozco que su naturaleza
radica más hacia la parte literaria que plástica, es el discurso y la propuesta
que el realiza, lo relevante de la obra y no el objeto o la instalación como
tal. Es poder analizar todas las aristas que devienen de una instalación de
esta naturaleza y más al hablar de economía y de sus relaciones íntimas con el
arte mismo.
Es un
primer acercamiento a todos los niveles en los que esta pieza se puede leer.
Desde mi punto de vista no se había hecho algo así igual en México y
seguramente se escribirá y se hablará durante más tiempo.
Me agradó mucho tu crítica y la forma en la que te aproximas al pensamiento del artista, también me pareció muy completa porque entregas información valiosa para poder comprender la obra poco a poco y poder generar un criterio propio.
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