martes, 28 de febrero de 2017

Oroxxo de Gabriel Orozco- María José Guzmán

La última pieza realizada por Gabriel Orozco es titulada Oroxxo, esta pieza está actualmente expuesta en la galería Kurimanzutto en la colonia San Miguel Chapultepec, Ciudad de México. La intención del artista es exponer las dinámicas que existen en el mercado de arte y también el del país, consumismo, economía dentro del arte y en México, el diálogo que existe entre galerías y agentes insertos en el mundo del arte como curadores, críticos, entre otros y como es la relación con el coleccionismo.
La pieza es una instalación de un Oxxo, el cual cuenta con todos los productos que Oxxo ofrece regularmente, desde chicles, galletas, hasta aparatos electrónicos y hieleras. La diferencia radica en que algunos de estos productos los encuentras intervenidos por el artista; un “anti-logo” que caracteriza a Orozco desde hace ya unos años, el diseño consta de círculos y semi círculos con una paleta de colores azul, dorado y rojo.
Al entrar a la instalación te otorgan un Oroxxodólar, este con el valor de uno (1-unidad) el cual puede ser “canjeado” por cualquier producto que el público quiera; excepto por productos intervenidos. Es aquí donde aparentemente se da la crítica hacia el mercado mexicano y por qué no, al consumismo masivo que existe en el país y a su misma economía; sin embargo el juego se da en la segunda parte de la exposición (trastienda), en donde se exponen los productos intervenidos y a la venta por parte del artista. Aquí están configurados y se ven como obras de arte, cada uno con su espacio y conviviendo con la serie de obras que el artista seleccionó e intervino. La propuesta de Gabriel Orozco se explaya en una gráfica con su propuesta de cambio en el mercado de arte, ahí se ven plasmados los presupuestos de cuánto las obras valen. En la primera etapa se vendían en 15,000 dólares y terminando la segunda etapa de producción estas costarían la mitad de esa cantidad y así sucesivamente hasta que se consolidara en una unidad, en donde el precio bajaría hasta cuarenta y cinco dólares ($45) cualquier pieza.
La crítica hacia esta instalación y propuesta considero que radica principalmente en su conceptualidad, ya que se presenta algo totalmente diferente en el sentido de que el artista inaugura un juego diferente para la venta de obras de arte. Su propuesta es interesante, ya que juega con la oferta y demanda del mercado. Nos está diciendo que no importa si compraste tu pieza en la primera etapa o en la última, esta tendrá el mismo valor estético y autenticidad por parte de Orozco, simplemente lo que cambió es el valor monetario y las fechas de producción, de ahí en fuera en teoría para las personas que les gustaría tener una obra de Gabriel Orozco, ahora es una opción viable tenerla.
¿Existe un valor necesariamente estético u opera bajo solamente especulación y la posición y “curriculum” del artista? ¿En qué radica que un jabón roma cueste veinte-treinta ($20-$30) pesos y este por ser intervenido cueste 15,000 dólares, es confiar ciegamente en que es una “obra de arte” y está expuesto en una galería? Considero que es una obra como muchas de Orozco que su naturaleza radica más hacia la parte literaria que plástica, es el discurso y la propuesta que el realiza, lo relevante de la obra y no el objeto o la instalación como tal. Es poder analizar todas las aristas que devienen de una instalación de esta naturaleza y más al hablar de economía y de sus relaciones íntimas con el arte mismo.
Es un primer acercamiento a todos los niveles en los que esta pieza se puede leer. Desde mi punto de vista no se había hecho algo así igual en México y seguramente se escribirá y se hablará durante más tiempo.


1 comentario:

  1. Me agradó mucho tu crítica y la forma en la que te aproximas al pensamiento del artista, también me pareció muy completa porque entregas información valiosa para poder comprender la obra poco a poco y poder generar un criterio propio.

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